Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion La marcha del movimiento obrero en Alemania es muy satisfactoria (lo mismo ocurre en Austria). En Francia se hace sentir la falta de una base teórica y de common sense práctico. En Inglaterra el movimiento de los obreros agrícolas es el único que progresa por el momento. Los obreros de las industrias deben liberarse, ante todo, de sus actuales jefes. Cuando yo denuncié a estos individuos en el Congreso de La Haya, sabía que esto me traería impopularidad, calumnias, etcétera; pero las consecuencias de este tipo siempre me han dejado indiferente. En varias partes se comienza a comprender que, al denunciarlos, sólo cumplía con mi deber.
En Estados Unidos nuestro partido se enfrenta con grandes dificultades tanto económicas como políticas, pero se está abriendo camino. El mayor obstáculo son los políticos profesionales que tratan de adulterar cualquier nuevo movimiento y transformarlo en una «venta de propaganda».
Pese a todas las maniobras diplomáticas, es inevitable una nueva guerra, un peu plus tôt, un peu plus tard[62], y mientras esta guerra no se haya terminado, será difícil que broten en alguna parte movimientos populares violentos, o bien se tratará de movimientos que no pasarán de ser locales y de poca importancia.
Carta a Kugelmann, 18 de mayo de 1874