Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion Mencionó un asunto que muestra los peligros a los que están expuestos los exiliados que han tenido un nombre revolucionario. El desgraciado Nobiling, tenÃa entendido, habÃa intentado ir a verlo cuando estaba en Inglaterra. «Si lo hubiera hecho —dijo—, tendrÃa que haberle recibido porque habrÃa enviado su tarjeta de visita como empleado de la Oficina de EstadÃsticas de Dresde, y como me interesan las estadÃsticas, me habrÃa gustado hablar con él. ¡Qué placer habrÃa tenido, por añadidura, si hubiera venido a verme!»
Con todo, mi impresión de Marx, admitiendo que está en el polo de opinión opuesto, no fue tan desfavorable y me gustarÃa verlo de nuevo. No será él, sin importar si lo desea o no, quien ponga el mundo patas arriba.
M. E. GRANT-DUFF Sir Mountstuart Elphinstone Grant-Duff a la emperatriz Federica (1879)