Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion Así pues, según estos señores, el Partido Socialdemócrata no debe ser un partido unilateralmente obrero, sino el partido universal «de todas las personas de verdaderos sentimientos humanitarios». Y para demostrarlo, ante todo debe renunciar a las groseras pasiones proletarias y, dirigido por burgueses cultos y de sentimientos filantrópicos, «adquirir gustos finos» y «aprender buenos modales». Entonces los «toscos modales» de ciertos líderes serán sustituidos por distinguidos «modales burgueses» (¡como si la indecorosidad externa de aquéllos a quienes se alude no fuese el menor de los defectos que se les puede imputar!). Entonces tampoco tardarán en aparecer «numerosos partidarios procedentes de las clases cultivadas y poseedoras. Son estos elementos los que deben ser atraídos ante todo […] si se quiere que la propaganda alcance éxitos tangibles».
El socialismo alemán «ha atribuido demasiada importancia a la conquista de las masas, a la vez que ha descuidado la propaganda enérgica (!) entre las llamadas capas altas de la sociedad». Pero «al partido aún le faltan personas que pueden representarlo en el Reichstag», y «es deseable, e incluso necesario, que las credenciales sean entregadas a personas que tengan tiempo y posibilidades de estudiar a fondo los problemas. Los simples obreros y los pequeños artesanos […] sólo muy excepcionalmente pueden disponer del ocio necesario».
Así que, ¡elegid a los burgueses!