Los nacionalismos contra el proletariado
Los nacionalismos contra el proletariado LA DECADENCIA DEL FEUDALISMO Y EL DESARROLLO DE LA BURGUESÍA[10]
Mientras las luchas salvajes de la nobleza feudal reinante llenaban la Edad Media con su estrépito, el trabajo silencioso de las clases oprimidas había minado el sistema feudal en toda Europa occidental; había creado condiciones en las que cada vez había menos lugar para los señores feudales. En el campo, ciertamente, los nobles señores hacían estragos todavía; atormentaban a los siervos, no decían ni pío acerca de sus penalidades, pisoteaban sus cosechas, violentaban a sus mujeres e hijas. Pero alrededor habían crecido ciudades: en Italia, en el sur de Francia, en las orillas del Rin, los municipios de la antigüedad romana, resucitados de sus cenizas; en otras partes, especialmente en Alemania, otras nuevas; siempre rodeadas de murallas y de fosos, eran ciudadelas mucho más fuertes que los castillos de la nobleza, porque sólo podía tomarlas un gran ejército. Detrás de estas murallas y estos fosos se desarrollaba, a escala bastante reducida y en las corporaciones, el artesanado medieval, se concentraban los primeros capitales, nacían tanto la necesidad de las ciudades de comerciar entre sí como con el resto del mundo y, poco a poco también, con la necesidad, los medios de proteger ese comercio.
