Manifiesto del Partido Comunista
Manifiesto del Partido Comunista La publicación del Manifiesto del Partido Comunista coincidió (si puedo expresarme asÃ), con el momento en que estallaban las revoluciones de Milán y de BerlÃn, dos revoluciones que eran el alzamiento de dos pueblos: uno enclavado en el corazón del continente europeo y el otro tendido en las costas del mar Mediterráneo. Hasta ese momento, estos dos pueblos, desgarrados por luchas intestinas y guerras civiles, habÃan sido presa fácil de opresores extranjeros. Y del mismo modo que Italia estaba sujeta al dominio del emperador de Austria, Alemania vivÃa, aunque esta sujeción fuese menos patente, bajo el yugo del zar de todas las Rusias. La revolución del 18 de marzo emancipó a Italia y Alemania al mismo tiempo de este vergonzoso estado de cosas. Si después, durante el perÃodo que va de 1848 a 1871, estas dos grandes naciones permitieron que la vieja situación fuese restaurada, haciendo hasta cierto punto de «traidores de sà mismas», se debió (como dijo Marx) a que los mismos que habÃan inspirado la revolución de 1848 se convirtieron, a despecho suyo, en sus verdugos.