Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia «Una gran ley que se debe aplicar a la producción es la ley de la proporcionalidad (the law of proportion), la única que puede preservar la continuidad del valor… El equivalente debe ser garantizado… Todas las naciones han intentado en las diversas épocas, por medio de numerosos reglamentos y restricciones comerciales, llevar a la práctica hasta cierto punto esta ley de la proporcionalidad, pero el egoísmo inherente a la naturaleza humana, ha tirado por tierra todo este sistema de reglamentación. Una producción proporcionada (proportionate production) es la realización de la verdad entera de la ciencia de la economía social» (W. Atkinson, Principles of Political Economy [«Principios de Economía Política»], Londres, 1840, págs. 170-195).
Fuit Troja! [11] Esta justa proporción entre la oferta y la demanda, que vuelve a ser objeto de tantos buenos deseos, ha dejado de existir hace mucho. Es una antigualla. Sólo fue posible en las épocas en que los medios de producción eran limitados y el cambio se efectuaba en un marco extremadamente restringido. Con el nacimiento de la gran industria, esta justa proporción debía cesar, y la producción tenía que pasar fatalmente, en una sucesión perpetua, por las vicisitudes de prosperidad, de depresión, de crisis, de estagnación, de nueva prosperidad, y así sucesivamente.