Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia Si el rey de Francia hubiese ordenado que un moyo de trigo se llamase en adelante dos moyos de trigo, el rey habrÃa sido un estafador. HabrÃa engañado a todos los rentistas, a todos cuantos tuvieran que recibir 100 moyos de trigo; habrÃa sido la causa de que todas estas gentes, en lugar de recibir 100 moyos de trigo, hubieran recibido sólo 50. Suponed que el rey debiera a alguien 100 moyos de trigo; no habrÃa tenido que pagar más que 50. Pero en el comercio los 100 moyos de trigo de ninguna manera habrÃan valido más de 50 de los anteriores. Cambiando el nombre no se cambia la cosa. La cantidad de trigo, como objeto de oferta o como objeto de demanda, no disminuirá ni aumentará por el mero cambio de nombre. Por tanto, puesto que la relación entre la oferta y la demanda no cambia a pesar de esta alteración de nombres, el precio del trigo no sufrirá ninguna alteración real. Al hablar de la oferta y la demanda de las cosas, no se habla de la oferta y la demanda del nombre de las cosas, Felipe I no creaba el oro o la plata, como dice el señor Proudhon; sólo creaba el nombre de las monedas. Haced pasar vuestros casimires franceses por casimires asiáticos y es posible que engañéis a un comprador o dos; pero en cuanto sea conocido el fraude, el precio de vuestros supuestos casimires asiáticos descenderá hasta el precio de los casimires franceses. Dando una falsa etiqueta al oro y a la plata, el rey Felipe I sólo podÃa engañar mientras el fraude no fuera descubierto. Como cualquier otro tendero, engañaba a sus clientes dando una falsa calificación a la mercancÃa: pero esto sólo podÃa durar cierto tiempo. Tarde o temprano debÃa sufrir el rigor de las leyes comerciales. ¿Es esto lo que el señor Proudhon querÃa demostrar? No. Según él, es el soberano, y no el comercio, el que da al dinero su valor. ¿Y qué ha demostrado en realidad? Que el comercio es más soberano que el propio soberano. Si el soberano ordena que un marco se convierta en dos marcos, el comercio os dirá siempre que estos dos marcos nuevos no valen más que uno de los antiguos.