Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia Naturalmente, reducir las cosas a las categorías del señor Proudhon seria simplificarlas demasiado. La historia no procede de un modo tan categórico. En Alemania hicieron falta tres siglos enteros para establecer la primer gran división del trabajo, es decir, la separación de la ciudad y del campo. A medida que se modificaba esta sola relación entre la ciudad y el campo, se iba modificando toda la sociedad. Incluso tomando este solo aspecto de la división del trabajo, tenemos en un caso las repúblicas de la antigüedad, y en otro el feudalismo cristiano; en un caso, la antigua Inglaterra con sus barones, y en otro, la Inglaterra moderna con sus señores del algodón (cotton-lords). En los siglos XIV y XV, cuando aún no había colonias, cuando América todavía no existía para Europa, cuando las relaciones con Asía se mantenían únicamente a través de Constantinopla, cuando el Mediterráneo era el centro de la actividad comercial, la división del trabajo tenía una forma y un carácter completamente distintos que en el siglo XVII, cuando los españoles, los portugueses, los holandeses, los ingleses y los franceses poseían colonias establecidas en todas las partes del mundo. La extensión del mercado y su fisonomía dan a la división del trabajo en las diferentes épocas una fisonomía y un carácter que sería difícil deducir de la sola palabra «dividir», de la idea, de la categoría.