Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia «PodrÃa hasta dudarse de si la capacidad general de una nación crece en proporción al progreso de la técnica. En muchas artes mecánicas… la finalidad se logra perfectamente sin el menor concurso de la razón y del sentimiento, y la ignorancia es la madre de la industria tanto como lo es de la superstición. La reflexión y la imaginación están sujetas a error, pero el movimiento habitual del pie o de la mano no depende ni de la una ni de la otra. Por tanto, se podrÃa decir que, en relación a la manufactura, la perfección consiste en poder prescindir de la capacidad intelectual, de manera que sin ningún esfuerzo mental el taller pueda ser considerado como una máquina cuyas partes son seres humanos… El general puede ser muy hábil en el arte de la guerra, mientras que todo lo que se requiere del soldado se reduce a la ejecución de unos cuantos movimientos de los pies o de las manos. El primero puede haber ganado lo que el segundo habÃa perdido… En un periodo en el que todas las funciones están separadas, el arte mismo de pensar puede formar un oficio aparte». (A. Ferguson, Essai sur l’histoire de la société civile [«Ensayo sobre la historia de la sociedad civil»], Paris, 1783). [II, 108, 109, 110].)