Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia “Cuando A. Smith escribió su obra inmortal sobre los elementos de economía política, apenas era conocido el sistema de la industria mecánica. En la división del trabajo veía con razón el gran principio del perfeccionamiento de la manufactura; con el ejemplo de la fabricación de alfileres demostró que un obrero, perfeccionándose mediante la ejecución de una misma operación, se torna más expeditivo y menos costoso. En cada rama de manufactura vio que, según este principio, ciertas operaciones, como la de cortar alambre de latón en partes iguales, resultaban mucho más fáciles, y que otras, como la de moldear y fijar la cabeza de un alfiler, eran relativamente más difíciles; de aquí dedujo que lo natural sería adaptar a un obrero a cada una de estas operaciones y que su salario correspondiese a su habilidad. Esta adaptación es la esencia de la división del trabajo. Pero lo que podía servir de ejemplo útil en los tiempos del doctor Smith, hoy no haría sino inducir al público a error en cuanto al principio real de la industria fabril. En efecto, la distribución o, mejor dicho, la adaptación de los trabajos a las diferentes capacidades individuales no entra apenas en el plan de acción de la fabrica: por el contrario, en todos aquellos casos en que una operación exige gran habilidad y una mano segura, el brazo del obrero, demasiado hábil y propenso con frecuencia a irregularidades de toda clase, es reemplazado por un mecanismo especial, tan perfectamente regulado que basta un niño para vigilarlo.