Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia ¿Qué decir de este genio que, en ayunas, se pasea en zigzag? ¿Y qué decir de este paseo, que no tiene otro fin que agobiar a los burgueses a fuerza de impuestos, siendo así que los impuestos sirven precisamente para proporcionar a los burgueses el medio de mantenerse como clase dominante?
Para dar al lector una idea de la manera como el señor Proudhon expone los detalles económicos, bastará decir que, según él, el impuesto sobre el consumo fue establecido con fines de igualdad y para ayudar al proletariado.
El impuesto sobre el consumo no ha alcanzado su verdadero desarrollo sino después del advenimiento de la burguesía. En manos del capital industrial, es decir, de la riqueza sobria y económica que se mantiene, se reproduce y se agranda por la explotación directa del trabajo, el puesto sobre el consumo era un medio de explotar la riqueza frívola, alegre y pródiga de los grandes señores que no hacían más que consumir. James Steuart ha expuesto muy bien esta finalidad primitiva del impuesto sobre el consumo en sus Recherches des príncipes de l’Economie politique [«Investigaciones sobre los principios de Economía política»], obra publicada diez años antes de aparecer el libro de A. Smith.