Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia Así, pues, la renta, lejos de convertir al usufructuario de la tierra, al arrendatario, en un simple trabajador y de «arrancar al colono el excedente del producto, que él no puede por menos de considerar suyo», pone ante el propietario del suelo —en lugar del esclavo, del siervo, del campesino censatario y del asalariado— al capitalista industrial. Una vez que la propiedad del suelo se constituye en manantial de renta, el propietario recibe sólo el remanente que queda después de deducir el coste de producción, determinado no sólo por el salario, sino también por el beneficio industrial. Es, pues, al propietario del suelo a quien la renta arranca una parte de sus ingresos[24]. Pasó mucho tiempo antes de que el arrendatario feudal fuese reemplazado por el capitalista industrial. En Alemania, por ejemplo, esta transformación no comenzó sino en el último tercio del siglo XVIII. Sólo en Inglaterra han alcanzado pleno desarrollo estas relaciones entre el capitalista industrial y el propietario del suelo.