Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia Pero, al llegar a este punto, nuestro buen señor Proudhon se siente acometido de graves convulsiones intelectuales. Si todas esas categorías económicas son emanaciones del corazón de Dios, si constituyen la oculta y eterna existencia de los hombres, ¿cómo puede haber ocurrido, primero, que se hayan desarrollado, y segundo, que el señor Proudhon no sea conservador? El señor Proudhon explica estas contradicciones evidentes valiéndose de todo un sistema de antagonismos.
Para esclarecer este sistema de antagonismos, tomemos un ejemplo: