Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia En segundo término, la renta de la tierra y la ganancia deben quedar igualmente intactas. Pues, como dicen, los terratenientes y los capitalistas industriales también cumplen determinadas funciones socialmente útiles y hasta necesarias, aunque desde el punto de vista económico sean improductivas, y bajo la forma de renta de la tierra y de ganancia reciben por ello una especie de retribución. Como se sabe, este criterio no era nuevo ni siquiera en 1842. Propiamente hablando, los terratenientes y los capitalistas industriales reciben hoy en demasía por lo poco que hacen, que además lo hacen bastante mal, pero Rodbertus necesita una clase privilegiada por lo menos para los próximos 500 años, razón por la cual la presente cuota de plusvalía, hablando con exactitud, debe subsistir, pero no aumentar. Rodbertus fija esta cuota moderna de plusvalía en el 200%, es decir, por un trabajo diario de 12 horas se les entregará a los obreros no bonos de 12 horas, sino tan sólo de 4, y el valor producido en las 8 horas restantes deberá repartirse entre el propietario territorial y el capitalista. Por consiguiente, los bonos de trabajo de Rodbertus son pura mentira. Pero es preciso ser dueño de fincas señoriales en Pomerania para pensar que la clase obrera pueda conformarse con trabajar 12 horas y recibir bonos por 4 horas. Traduciendo el truco de la producción capitalista a este lenguaje ingenuo, aparece como un robo descarado y se hace imposible. Cada bono entregado al obrero sería un llamamiento directo a la insurrección y quedaría incurso en el artículo 110 del Código penal del Imperio germano. Hace falta ser un hombre que no haya visto jamás otro proletariado que los jornaleros semisiervos de las posesiones señoriales de Pomerania, donde reinan el látigo y el palo y donde todas las mujeres hermosas de la aldea forman parte del harén del señor, para pensar que se puede hacer a los obreros estas únicas propuestas.