Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia Más adelante demuestro también lo insuficiente que es su conocimiento —a veces digno de un escolar— de la economÃa polÃtica, a cuya critica se dedica, y como, al igual que los utopistas, corre en pos de una pretendida «ciencia», con ayuda de la cual se puede excogitar a priori una fórmula para la «solución del problema social», en lugar de ir a buscar la fuente de la ciencia en el conocimiento critico del movimiento histórico, de ese movimiento que crea por sà mismo las condiciones materiales de la emancipación. Demuestro allÃ, sobre todo, lo confusas, erróneas e incompletas que siguen siendo las concepciones de Proudhon sobre el valor de cambio, base de todas las cosas, y cómo, incluso, ve en la interpretación utópica de la teorÃa del valor de Ricardo la base de una nueva ciencia. Mi juicio sobre su punto de vista general lo resumo en las siguientes palabras:
“Toda relación económica tiene su lado bueno y su lado malo: éste es el único punto en que el señor Proudhon no se desmiente. En su opinión, el lado bueno lo exponen los economistas, y el lado malo lo denuncian los socialistas.