Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia Hace unos cuantos años, Proudhon escribió para un concurso organizado, si mal no recuerdo, por el gobierno de Lausana, un trabajo sobre Los impuestos. Aquí desaparecen por completo los últimos vestigios del genio y no queda más que el pequeño burgués puro y simple.
Por lo que respecta a las obras políticas y filosóficas de Proudhon, todas ellas demuestran el mismo carácter doble y contradictorio que sus trabajos sobre economía. Además, su valor es puramente local; se refieren únicamente a Francia. Sin embargo, sus ataques contra la religión, la Iglesia, etc., tienen un gran mérito por haber sido escritos en Francia en una época en que los socialistas franceses creían oportuno hacer constar que sus sentimientos religiosos les situaban por encima del volterianismo burgués del siglo XVIII y del ateísmo alemán del siglo XIX. Si Pedro el Grande había derrotado la barbarie rusa con la barbarie, Proudhon hizo todo lo que pudo para derrotar con frases la fraseología francesa.
Su libro sobre El golpe de Estado no debe ser considerado simplemente como una obra mala, sino como una verdadera villanía que, por otra parte, corresponde plenamente a su punto de vista pequeño burgués. En este libro coquetea con Luis Bonaparte y trata de hacerle aceptable para los obreros franceses. Otro tanto ocurre con su última obra contra Polonia, en la que, para mayor gloria del zar, demuestra el cinismo propio de un cretino.