Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia Gray encomienda la ejecución de este piadoso deseo al Banco nacional. Por una parte, la sociedad, bajo la forma del banco, independiza a los individuos de las condiciones del intercambio privado, y, por otra parte, les permite continuar produciendo sobre la base del intercambio privado. Por eso, la lógica interna obliga a Gray a negar una tras otra las condiciones de la producción burguesa, aunque sólo quiere «reformar» la moneda, surgida del intercambio mercantil. Así, convierte el capital en capital nacional[35], la propiedad de la tierra en propiedad nacional[36], y si examinamos atentamente su banco, veremos que, además de recibir con una mano las mercancías y de entregar con la otra los recibos por el trabajo aportado, regula la producción misma. En su última obra, Lectures on money, en la que trata tímidamente de presentar sus bonos de trabajo como una reforma puramente burguesa, Gray se embrolla incurriendo en despropósitos aún más evidentes.