Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia Así como Adam Smith descubrió la división del trabajo, así también el señor Proudhon pretende haber descubierto el «valor constituido». Esto no es precisamente «algo inaudito», pero convengamos también en que no hay nada de inaudito en ningún descubrimiento de la ciencia económica. El señor Proudhon, que siente toda la importancia de su invención, trata, sin embargo, de atenuar el merito «para tranquilizar al lector a propósito de sus pretensiones de originalidad y buscar la reconciliación con los espíritus que por timidez son poco inclinados a las ideas nuevas». Pero conforme va exponiendo lo que cada uno de sus predecesores ha hecho para determinar el valor, se ve forzosamente impulsado a proclamar a los cuatro vientos que a él le pertenece la mayor parte, la parte del león.
«La idea sintética del valor había sido vagamente conjeturada por Adam Smith… Pero en Adam Smtih esta idea del valor era completamente intuitiva; ahora bien, la sociedad no cambia sus hábitos en virtud de la fe en intuiciones: lo que la hace decidirse es la autoridad de los hechos. Era preciso que la antinomia se expresase de una manera más palpable y más nítida: J. B. Say fue su principal intérprete.» [I, 66]