Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia He aquí la historia acabada del descubrimiento del valor sintético: A Smith posee la intuición vaga, J. B. Say la antinomia y el señor Proudhon la verdad constituyente y «constituida». Y nada de ofuscaciones al respecto: todos los demás economistas, desde Say hasta Proudhon, no han hecho más que azacanarse en el camino trillado de la antinomia.
“Es increíble que tantos hombres inteligentes se devanen los sesos desde hace cuarenta años en torno a una idea tan simple. Pero no, la equiparación de los valores se efectúa sin que haya entre ellos ningún punto de comparación y sin unidad de medida: he aquí lo que han decidido sostener los economistas del siglo XIX contra todos, en lugar de abrazar la teoría revolucionaria de la igualdad. ¿Qué dirá la posteridad? (t. I, pág. 68).