Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia En el taller mecánico, el trabajo de un obrero no se diferencia casi nada del trabajo de otro: los obreros sólo pueden distinguirse entre sí por la cantidad de tiempo que emplean en el trabajo. Sin embargo, esta diferencia cuantitativa se convierte, desde cierto punto de vista, en cualitativa, por cuanto el tiempo invertido en el trabajo depende, en parte, de causas puramente materiales, como la constitución física, la edad, el sexo; en parte, de causas morales puramente negativas, como la paciencia, la impasibilidad, la Asiduidad. Por último, si media una diferencia cualitativa en el trabajo de los obreros, es, todo lo más, una calidad de la peor calidad, que está lejos de ser una particularidad distintiva. Tal es, en último análisis, el estado de cosas en la industria moderna. Y sobre esta igualdad ya existente del trabajo mecanizado, el señor Proudhon pasa el cepillo de la «nivelación» que se propone realizar universalmente en «el porvenir».