Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia Es indudable que el señor Proudhon confunde las dos medidas: la medida por el tiempo de trabajo necesario para la producción de una mercancía y la medida por el valor del trabajo. «El trabajo de todo hombre —dice— puede comprar el valor que en si encierra». Así, según él, una cierta cantidad de trabajo contenido en un producto equivale a la retribución del trabajador, es decir, al valor del trabajo. Sobre esta misma base confunde los gastos de producción con el salario.
«¿Qué es el salario? Es el precio de coste del trigo, etc., es el precio íntegro de todas las cosas. Vayamos más allá aún: el salario es la proporcionalidad de los elementos que componen la riqueza».
¿Qué es el salario? Es el valor del trabajo.
Adam Smith toma como medida del valor, ya el tiempo de trabajo necesario para la producción de una mercancía ya el valor del trabajo. Ricardo ha puesto de relieve este error haciendo ver claramente la disparidad de estas dos maneras de medir. El señor Proudhon ahonda el error de Adam Smith identificando las dos cosas, que en Adam Smith sólo están en yuxtaposición.