Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia «Sólo como resultado de semejantes variaciones los capitales son consagrados precisamente en la proporción requerida, y no en otra superior, a la producción de las diferentes mercancías para las que existe demanda. Con el alza o la baja de los precios, las ganancias se elevan por encima o caen por debajo de su nivel general, y como consecuencia los capitales son atraídos a una determinada rama de la producción o retirados de ella según tenga lugar una u otra de estas variaciones». «Si miramos a los mercados de las grandes ciudades veremos con que regularidad son provistos de todo género de mercancías, nacionales y extranjeras, en la cantidad requerida y por mucho que varía la demanda a causa del capricho, del gusto o de los cambios en la población; sin que sea frecuente un abarrotamiento de los mercados por una superabundancia en la oferta, ni una excesiva carestía por la debilidad de la oferta en comparación con la demanda: debemos reconocer que el principio que distribuye el capital en cada rama de la producción, en las proporciones exactamente convenientes, ejerce su acción con más fuerza de lo que se supone de ordinario» (Ricardo, t. I, págs. 105 y 108).