Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia Si el señor Proudhon reconoce que el valor de los productos es determinado por el tiempo de trabajo, debe reconocer igualmente este movimiento oscilatorio, el único que en las sociedades fundadas en los cambios individuales hace del tiempo de trabajo la medida del valor. No existe una «relación de proporcionalidad» plenamente constituida, existe tan sólo un movimiento constituyente.
Acabamos de ver en qué sentido sería justo hablar de «proporcionalidad» como de una consecuencia del valor determinado por el tiempo de trabajo. Ahora veremos cómo esta medida del valor por el tiempo, denominada por el señor Proudhon «ley de proporcionalidad», se transforma en ley de desproporcionalidad.