Teorias sobre la plusvalia
Teorias sobre la plusvalia «Es evidente», dice James Mill, «que todo lo que una persona ha producido y no desea dedicar a su propio consumo forma una reserva que puede entregar a cambio de otras mercancías. Su voluntad y sus medios para comprar, en otras palabras, su demanda, equivaldrán, por tanto, exactamente a la cuantía de lo que haya producido y no se proponga consumir…» «No cabe duda» [replica a esto Malthus], «que sus medios para comprar otras mercancías no se hallan en proporción a la cantidad de su propia mercancía, la que ha producido y de la que desea desprenderse, sino en proporción a su valor de cambio, y si el valor de cambio de una mercancía no es proporcional a su cantidad, no puede ser cierto que la demanda y la oferta de cada individuo son siempre iguales entre sí» (l. c., pp. 64 s.).
«Si la demanda de cada individuo fuese igual a su oferta, en el sentido exacto de la expresión, ello demostraría que podría vender siempre su mercancía al costo de producción, incluyendo la ganancia establecida; y, en este caso, sería imposible incluso un abarrotamiento pardal del mercado. El argumento [48] demuestra demasiado… La oferta debe ser siempre proporcional a la cantidad y la demanda al valor» (T. R. Malthus «Definitions in Political Economy», Londres 1827, p. 48, nota).