Teorias sobre la plusvalia
Teorias sobre la plusvalia «Hoy en día, los mercaderes claman contra los nobles o bandoleros» (de ahí la razón de que los comerciantes se aliaran a los príncipes en contra de los campesinos y los caballeros), «porque se ven obligados a comerciar en medio de grandes peligros, exponiéndose a caer presos, a verse apaleados, secuestrados, despojados de sus bienes, etc. No cabe duda de que los mercaderes serían unos verdaderos santos, si soportasen todo esto por amor a la justicia… Pero la verdad es que en todas partes, incluso unos contra otros, entre ellos mismos, cometen tales granujadas, tales depredaciones y actos de bandidaje, contrarios a las doctrinas de Cristo, que tienen por muy merecido el que la divina providencia los condene a perder de nuevo, por unos medios o por otros, estas riquezas mal habidas y el que se vean, a su vez, atropellados y defraudados… Los príncipes tienen el deber de reprimir debidamente este tráfico deshonesto y de tomar las medidas necesarias para que sus súbditos no se vean esquilmados de manera tan desvergonzada por los mercaderes. Pero los príncipes no proceden así; por eso el buen Dios se ve obligado a armar el brazo de los caballeros y los bandoleros, vengando sobre los mercaderes —por la mano del diablo— las tropelías que aquéllos cometen. Así fue como lanzó sobre el Egipto y el mundo entero legiones de demonios para castigar los desmanes de toda suerte de enemigos. Dios castiga a unos malvados por la mano de otros, pero se guarda mucho de decir cuál de los dos es el peor de los bandoleros, si el caballero o el mercader. No debemos olvidar que los mercaderes esquilman a sus víctimas un día tras otro, mientras que los caballeros sólo asaltan a unos cuantos individuos una o dos veces al cabo del año» (p. 296).