Teorias sobre la plusvalia
Teorias sobre la plusvalia «En el sistema actual, el cambio no sólo no es mutuamente beneficioso para ambas partes, como los economistas aseguran, sino que, en la mayoría de las transacciones entre capitalista y productor, no media cambio alguno.» ¿Qué entregan el fabricante o el terrateniente por los servicios de los trabajadores? ¿Trabajo? No, pues el capitalista no trabaja. ¿Capital? No, pues su provisión de riqueza va constantemente en aumento… Por tanto, el capitalista no puede cambiar nada que a él le pertenezca. Toda esta transacción revela, por consiguiente, con toda claridad, que los capitalistas y terratenientes se limitan a entregar al trabajador, por su trabajo de una semana, una parte de la riqueza que han recibido de él, del trabajador, la semana anterior, lo que equivale exactamente a no entregarle nada a cambio de algo… La riqueza que el capitalista parece entregar a cambio del trabajador no ha sido creada ni por el trabajo ni por la riqueza del capitalista, sino que debe su origen al esfuerzo del trabajador, apropiado por aquél, día tras día, gracias a un sistema fraudulento de cambio desigual (l. c., p. 49). «Toda la transacción entre productor y capitalista es un fraude manifiesto, una pura farsa» (l. c., pp. 49 s.).
«La ley que dice que “debe acumularse” sólo se cumple a medias y los beneficios de una clase especial redundan en daño todo el resto de la comunidad» (l. c. p. 50).