Teorias sobre la plusvalia
Teorias sobre la plusvalia //XV-891/ La forma del ingreso y las fuentes de éste expresan las relaciones de la producción capitalista bajo su forma fetichizada. Su existencia, tal como se manifiesta en la superficie [de las cosas] aparece desconectada de las conexiones ocultas y de los eslabones intermedios que sirven de mediadores. La tierra se convierte, así, en fuente de la renta, el capital en fuente de la ganancia y el trabajo en fuente del salario. Y la forma invertida en que se manifiesta la inversión real se encuentra naturalmente reproducida en las ideas de los agentes de este modo de producción. Es un tipo de ficción sin fantasía, una religión de lo vulgar. Los economistas vulgares —muy distintos de los investigadores económicos por nosotros criticados— traducen en realidad las ideas, los motivos, etc., de los exponentes de la producción capitalista cautivos de ella y en los que sólo se refleja en su apariencia superficial. La traducen a su lenguaje doctrinal, pero desde el punto de vista de la clase dominante, del capitalista y, por tanto, no de un modo candoroso y objetivo, sino de un modo apologético. La limitada y pedantesca manera de expresar las ideas vulgares que necesariamente brotan en los exponentes de este modo de producción es muy diferente de la apetencia que economistas como los fisiócratas, Adam Smith o Ricardo sienten de captar la conexión interior [de las cosas].
