La Biblioteca de la Medianoche
La Biblioteca de la Medianoche La señora Elm asiente con la misma paciencia inquebrantable. Se levanta y saca otro libro de la estanterÃa.
—En esta vida, seguiste con la banda. Tocaste en escenarios que jamás imaginaste.
Nora toma el libro con manos temblorosas y lo abre.
De golpe, está en un camerino. Frente a ella, un espejo cubierto de bombillas. Su reflejo es otro: más seguro, más vibrante. Cabello más largo, piel bronceada. Escucha el rugido de la multitud afuera.
—Cinco minutos, Nora —dice una voz desde la puerta.
Nora parpadea. Sobre el tocador hay un disco de vinilo con su nombre. Mira sus manos y nota la callosidad en las yemas de los dedos. Ha estado tocando la guitarra toda su vida. Su vida.
Algo dentro de ella se remueve con una emoción que no sabe si es alegrÃa o pánico.
—¿Estás lista? —pregunta alguien a su lado.
Se gira. Es Ravi, su antiguo compañero de banda. Aquel con quien alguna vez soñó con conquistar el mundo. Está ahÃ, mirándola como si fuera la persona más increÃble del planeta.
Nora siente un nudo en el estómago. Su yo de antes habrÃa dado todo por este momento. Pero su yo de ahora solo puede pensar en una cosa: ¿cómo llegué aquÃ?