Pedro y Juan
Pedro y Juan En resumen, si el novelista de ayer elegía y narraba las crisis de la vida, los estados agudos del alma y del corazón, el novelista de hoy escribe la historia del corazón, del alma y de la inteligencia en el estado normal. Para producir el efecto que persigue, es decir, la emoción de la simple realidad, y para obtener la enseñanza artística que quiera presentar, es decir, la revelación de lo que es verdaderamente el hombre contemporáneo ante sus ojos, deberá no emplear más que hechos de una verdad irrecusable y constante.
Pero colocándose en el punto de vista de estos artistas realistas, se debe discutir su teoría, que parece poder resumirse en estas palabras: «Nada más que la verdad y toda la verdad».
Siendo su intención desenvolver la filosofía de ciertos hechos constantes y corrientes, deberán frecuentemente rectificar los hechos en provecho de la verosimilitud y en detrimento de la verdad, porque
Lo verdadero puede algunas veces no ser verosímil.
El realista, si es un artista, procurará no mostrarnos la fotografía banal de la vida, sino darnos la visión más completa, más exacta, más patente que la realidad misma.