La montaña perdida
La montaña perdida Estas operaciones se llevaban a cabo con la mayor rapidez y con todo el silencio posible. Ya no quedaban más que dos mineros en el primer escalón, es decir, en el más inmediato a la cima, cuando ocurrió algo que debía tener funestas consecuencias. En el preciso momento en que la luna alumbraba de lleno el tajo, una piedra que se desprendió de la roca, fué a caer al pie de la montaña. Los indios que había en el llano levantaron la cabeza y entre un coro de gritos hubo un fuego graneado contra los hombres que terminaban la ascensión.
Naturalmente, desde arriba contestaron a los disparos, lo cual obligó a los indios a retirarse en tanto que subían los dos últimos mineros, pero al llegar arriba se vió con el mayor dolor que uno de los hombres que iban sujetos por la cuerda estaba materialmente acribillado por las balas.