El acuerdo
El acuerdo A la mañana siguiente, Richard se despertó temprano. Encontró a Katharine en la cocina, un libro abierto sobre la mesa y una taza de café humeante entre sus manos. ParecÃa tranquila, pero sus ojos tenÃan una sombra que no habÃa estado allà antes. —Necesitamos hablar —dijo Richard, rompiendo el silencio. Katharine levantó la vista, cautelosa. —¿Sobre qué? —Sobre nosotros. —Richard se sentó frente a ella, su expresión más seria de lo habitual—. Este acuerdo no es sostenible si seguimos asÃ. —¿"AsÃ"? —preguntó Katharine, cruzando los brazos—. ¿Quieres que lo haga mejor? ¿Que finja más? Richard negó con la cabeza. —Quiero que seas honesta conmigo. La declaración la descolocó. HabÃa algo en su tono, en la forma en que evitaba su mirada, que la hacÃa pensar que esto era más que una simple petición. —¿Honesta cómo? Richard tomó aire, como si reunir las palabras fuera una tarea titánica. —No sé cómo manejar esto. Tú... tú no eres como esperaba. —¿Eso es algo bueno o malo? —preguntó Katharine, su voz apenas un susurro. —TodavÃa no lo sé. Las palabras quedaron flotando entre ellos, cargadas de significado. Katharine sintió que algo dentro de ella cedÃa, una pequeña grieta en las defensas que habÃa construido para protegerse. Pero aún no estaba lista para dejarlo entrar. Mientras ambos volvÃan a sus respectivas rutinas, la mentira que los unÃa comenzó a sentirse como un hilo frágil, tensado hasta el lÃmite. Y aunque ninguno de los dos lo admitiera, la posibilidad de romper ese hilo los aterraba más de lo que estaban dispuestos a aceptar.