Billy Budd, marinero
Billy Budd, marinero Corría el verano de 1797. En abril de ese año se había producido el levantamiento en Spithead[12] seguido en mayo de un segundo y aún más grave estallido en la flota en el Nore[13]. El último se conoce, y el epíteto no es exagerado, como «el gran motín». Fue en verdad una demostración más peligrosa para Inglaterra que todos los manifiestos de la época y los ejércitos conquistadores y proselitistas del Directorio francés. Para el Imperio británico el motín del Nore fue como una huelga en la brigada de bomberos de Londres en pleno incendio intencionado. En una crisis en la que el reino bien podría haber anticipado la famosa señal que unos años después hizo pública a lo largo de la línea naval de combate respecto a lo que esperaba Inglaterra de los ingleses, miles de chaquetas azules treparon al tope de los buques de tres puentes y de los setenta y cuatro cañones amarrados en sus radas —una flota que en aquel entonces era como el brazo derecho de la única potencia conservadora del Viejo Mundo— e izaron entre vítores los colores británicos sin la unión y la cruz, y con esa supresión trocaron la bandera de la ley fundada y la libertad definida en el rojo meteoro del enemigo y el símbolo de la revuelta desbocada y sin freno. Un descontento razonable causado por verdaderos agravios en la flota había desatado una combustión irracional, como si el viento hubiese arrastrado, a través del canal, pavesas encendidas desde la Francia en llamas.