Billy Budd, marinero
Billy Budd, marinero Y así, tras abrazar a su primo que acababa de regresar de la victoriosa campaña de Rodney en la que había desempeñado un papel tan valeroso y, desbordante de justificado orgullo por el marino de la familia, exclamó con entusiasmo: «¡Salve, Ed; salve, mi astral Vere!». La expresión resultó afortunada, el nuevo epíteto sirvió a la familia para distinguir en sus conversaciones al capitán del Bellipotent de un pariente lejano de más edad, que tenía el mismo rango en la Armada, y acabó indisolublemente ligado a su apellido.