Billy Budd, marinero

Billy Budd, marinero

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Maldición. ¡No sé qué es lo que qui-quieres, ni qué es lo que estás di-di-diciendo, pero será me-mejor que te vayas por donde has ve-ve-venido! —Al principio, el hombre, confundido, no se movió; y Billy se puso en pie y dijo—: Si no te lar-lar-largas ahora mismo, ¡te ti-ti-tiro por la borda! —La respuesta no podía ser más clara y el misterioso emisario se marchó y desapareció en dirección al palo mayor a la sombra de los botalones.

—¡Eh! ¿Qué pasa? —preguntó con un gruñido uno de los hombres del castillo de proa al que había despertado Billy al alzar la voz. Y, cuando el gaviero asomó y el otro le reconoció, añadió—: ¡Ah!, eres tú, guapo. Bueno, algo debía pasar porque estabas tar-tar-tartajeando.

—¡Oh! —respondió Billy, que había logrado dominar su defecto—, he encontrado a un guardia de popa en esta parte del barco y le he dicho que se volviese por donde había venido.

—¿Solo eso, gaviero? —preguntó con hosquedad el hombre, un viejo irascible de rostro y cabello rojizos conocido en el castillo de proa por el mote de Guindilla—. A esos fisgones los casaría yo con la hija del artillero —añadió con una expresión que significaba que le gustaría someterlos a un castigo disciplinario atados a un cañón.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker