Billy Budd, marinero
Billy Budd, marinero Semejante centro de todas las miradas, al menos por su aspecto, y en parte también por su naturaleza, aunque con variaciones de importancia que se pondrán de manifiesto a medida que avance el relato, era Billy Budd, el de los ojos cerúleos, o Baby Budd, como llegaron a llamarle más familiarmente en las circunstancias que luego detallaremos. TenÃa veintiún años y era gaviero de la Armada británica hacia el final de la última década del siglo XVIII. En la época en que transcurre esta narración no hacÃa mucho que habÃa entrado al servicio del rey, lo habÃan reclutado a la fuerza en el estrecho de Dover cuando volvÃa a casa a bordo de un mercante inglés y se cruzaron con el H. M. S. Bellipotent de setenta y cuatro cañones; dicho navÃo, como ocurrÃa a menudo en esos apresurados tiempos, habÃa tenido que hacerse a la mar sin la tripulación completa. El teniente Ratcliffe vio a Billy en el portalón, nada más abordar el barco, antes de que la tripulación del mercante tuviese tiempo de formar en el alcázar para pasar revista. Y solo le eligió a él. Ya fuese porque los demás parecÃan poca cosa al lado de Billy o porque sintió remordimientos al ver que la tripulación del mercante también estaba escasa de hombres, el oficial se contentó con su primera elección espontánea. Para sorpresa de la tripulación, y gran alegrÃa por parte del teniente, Billy no puso objeciones. Aunque, cualquier objeción habrÃa sido tan ociosa como la queja de un jilguero apresado en una jaula.