Billy Budd, marinero
Billy Budd, marinero Claggart hizo un gesto de sumisión y prosiguió. En los últimos tiempos había albergado la sospecha de que estaba en marcha una conjura auspiciada por dicho marinero, pero no había querido informarle de sus sospechas hasta estar seguro. No obstante, después de lo que había visto hacer esa tarde al hombre en cuestión, la sospecha de que estaba tramando algo se había convertido casi en una certeza. Añadió que era muy consciente de la responsabilidad que asumía al informar de algo con tan graves consecuencias para el individuo implicado y que por fuerza había de acrecentar la preocupación natural de cualquier capitán de navío después de los extraordinarios y recientes levantamientos a los que, por desdicha, no hacía falta aludir.
Al principio, cuando Claggart planteó la cuestión, el capitán Vere, sorprendido, no pudo ocultar del todo su inquietud. Pero, cuando prosiguió, torció el gesto de impaciencia ante su forma de prestar testimonio. No obstante, se contuvo para no interrumpirle. Claggart continuó y concluyó con estas palabras:
—Dios no quiera, señoría, que el Bellipotent tenga que pasar por lo mismo que el…