Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada Y de este modo, mientras uno de los barcos siguió animosamente con el viento de popa, el otro obstinadamente luchó contra él, hasta que se separaron los dos navíos; la tripulación del Pequod observando con miradas graves y prolongadas hacia el Soltero, que se alejaba; y los hombres del Soltero sin prestar atención alguna a sus miradas, a causa de la animada juerga que tenían. Y cuando Ajab, inclinándose sobre el coronamiento, observó la nave que se dirigía a puerto, sacó de su bolsillo un pequeño frasco de arena, y mirando entonces del barco al frasco, pareció con ello reunir dos remotas asociaciones, pues ese frasco estaba lleno de tierra de Nantucket.