Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada —SerÃa bastante bueno —dijo Flask—, el carpintero puede adaptarlo fácilmente.
—Traedlo; no hay ninguna otra cosa que sirva —dijo Starbuck tras una melancólica pausa—. Aparejadlo, carpintero; no me miréis asÃ… el ataúd, digo. ¿Me escuchasteis? Aparejadlo.
—¿Y clavo la tapa, señor? —moviendo su mano como si sostuviera un martillo.
—SÃ.
—¿Y calafateo las juntas, señor? —moviendo sus manos como si sostuviera un hierro de calafatear.
—SÃ.
—¿Y sello las mismas con brea, señor? —moviendo sus manos como si sostuviera el tarro de la brea.
—¡Fuera! ¿Qué es lo que os hace actuar as� Haced un salvavidas del ataúd, y basta… Señor Stubb, señor Flask, venid a proa conmigo.