Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada El primer impulso ascendente de la ballena —modificando su dirección al golpear la superficie— la lanzó, a su vez, a ella involuntariamente a una pequeña distancia del centro de la destrucción que habÃa causado; y de espaldas a ésta, descansó ahora unos momentos tanteando lentamente de lado a lado con las palmas de su cola; y siempre que un remo suelto, un pedazo de tabla, la más pequeña astilla o grumo de las lanchas tocaba su piel, su cola se retiraba rápidamente, y volvÃa de lado, golpeando el mar. Aunque pronto, aparentemente satisfecha de que su trabajo por el momento estuviera concluido, impulsó su arrugada frente a través del océano y, arrastrando tras ella las estachas enredadas, continuó su trayecto a sotavento con el metódico paso del viajero.