Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada Así que de nuevo se acortó el trapo, y todo sucedió aproximadamente como la noche anterior; salvo que el sonido de los martillos y el zumbido de la muela se escuchó casi hasta el amanecer, mientras los hombres trabajaban a la luz de faroles en el cuidadoso aparejado completo de las lanchas de reserva, y afilando sus armas frescas para el día siguiente. Entretanto, de la quilla rota de la naufragada nave de Ajab, el carpintero le hizo otra pierna; mientras, también como en la noche anterior, Ajab permaneció, gacho el sombrero, inmóvil dentro de su escotillón; su oculta mirada de heliotropo anticipadamente retrasada en su cuadrante; fija al Este para el primer sol.