Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada Como la mayor parte de los púlpitos antiguos, era un púlpito muy elevado, y dado que unas escaleras normales hasta tamaña altura, a causa de la larga pendiente desde el suelo, habrían reducido seriamente la ya pequeña área de la capilla, el arquitecto, siguiendo, al parecer, las indicaciones del padre Mapple, había rematado el púlpito sin escalera, remplazándola con una escala perpendicular lateral, como las que se utilizan para subir a un barco desde una lancha en el mar. La mujer de un capitán ballenero había dotado a la capilla de un bonito par de guardamancebos de rojo estambre para esta escala, que estando en sí bien rematada, y teñida en un tono caoba, en modo alguno resultaba, en conjunto, considerando el tipo de capilla que era, de mal gusto. Deteniéndose un instante a los pies de la escala, y agarrando con ambas manos los pomos ornamentales de los guardamancebos, el padre Mapple lanzó una ojeada hacia arriba, y entonces, con auténtica aunque reverente destreza de marinero, subió los peldaños como si ascendiera a la cofa del mayor de su nave.