Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada ¿Hubo alguna vez tanta llaneza? Él no pareció pensar que en modo alguno mereciera una medalla de las humanas y magnánimas sociedades. Sólo pidió agua… agua dulce… algo con lo que enjuagarse la salmuera; hecho lo cual, se puso ropa seca, encendió su pipa y, reclinándose contra la amurada y observando apaciblemente a los que le rodeaban, parecÃa estar diciéndose a sà mismo… «Es un mundo de mutua sociedad anónima en todos los meridianos. Nosotros canÃbales debemos ayudar a estos cristianos.»