Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada ¿La ballena no tiene autor famoso, ni famoso cronista la pesca de la ballena? ¿Quién escribió la primera reseña de nuestro leviatán? ¡Quién, sino el grandioso Job! ¿Y quién compuso la primera narración de una expedición ballenera? ¡Quién, sino nada menos que un prÃncipe como Alfredo el Grande, que con su propia pluma regia recogió las palabras de Other, el cazador de ballenas noruego de aquellos tiempos! ¿Y quién pronunció nuestro reluciente panegÃrico en el Parlamento? ¡Quién, sino Edmund Burke!
Cierto es, pero sin embargo los propios balleneros son pobres diablos; no tienen buena sangre en sus venas.
¿No tienen buena sangre en sus venas? Tienen allà algo mejor que sangre regia. La abuela de Benjamin Franklin era Mary Morrel; posteriormente, por nupcias, Mary Folger, una de las antiguas pobladoras de Nantucket, y la heredera de una larga estirpe de Folgers y arponeros —todos parientes del noble Benjamin—, hoy en dÃa lanzando el garfiado hierro de un lado al otro del mundo.
Bien, de nuevo; pero, sin embargo, todos confiesan que, de alguna manera, la pesca de la ballena no es respetable.
¿La pesca de la ballena no es respetable? ¡La pesca de la ballena es imperial! La ballena está declarada «un pez regio»[30] por una antigua ley estatutaria inglesa.