Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada Ahora bien, Ajab, en su corazón, algún atisbo de esto tenÃa, a saber: todos mis medios son cuerdos; mi motivo y mi objetivo, dementes. Pero sin capacidad de destruir, o cambiar, o evitar el hecho; sabÃa de igual modo que para la humanidad hacÃa tiempo que fingÃa; de alguna manera lo hacÃa aún. Aunque ese asunto de su fingimiento sólo estaba sujeto a su perceptibilidad, no determinado por su voluntad. De cualquier modo, tanto éxito tuvo en ese fingimiento, que cuando, con una pierna de marfil, finalmente desembarcó, ningún habitante de Nantucket pensó de él que estuviera más que comúnmente afligido, aunque afligido hasta las entrañas, por la terrible desgracia que le habÃa sobrevenido.