Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada
CAPÍTULO LXI
STUBB MATA A UNA BALLENA
Si para Starbuck la aparición del calamar fue un episodio propio de portentos, para Queequeg fue algo muy diferente.
—Cuando tú ver a él calamar —dijo el salvaje, afilando su arpón en la proa de su lancha izada—, entonces tú pronto ver a él cachalote.
El día siguiente fue sereno y bochornoso en exceso, y no teniendo nada especial en que ocuparse, la tripulación del Pequod apenas podía resistir el embeleso del sueño inducido por un mar tan vacío. Pues esta parte del océano Índico a través de la que entonces navegábamos no es lo que los balleneros llaman un caladero movido; es decir, ofrece menos ocasiones que el del Río de la Plata o el caladero de las aguas costeras del Perú para observar marsopas, delfines, peces voladores y otros vivaces habitantes de aguas más animadas.