Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada Por la estacha en vibración, que se extendÃa a todo lo largo de la parte superior de la lancha, y por estar ahora más tensa que una cuerda de arpa, hubierais pensado que la nave tenÃa dos quillas… una partiendo el agua, la otra el aire… conforme la lancha avanzaba batiendo simultáneamente a través de ambos elementos opuestos. Una cascada continua jugueteaba en la proa; un incesante torbellino giratorio en su estela; y al menor movimiento en su interior, incluso sólo el de un meñique, la vibrante y crujiente nave, se escoraba sobre su espasmódica borda hacia el mar. Asà siguieron a toda prisa; cada hombre aferrándose a su banco lo mejor que podÃa para evitar ser volteado a la espuma; y la erguida forma de Tashtego doblándose casi en dos en el remo de gobierno con objeto de hacer descender su centro de gravedad. Enteros Atlánticos y PacÃficos parecieron pasar, mientras disparados seguÃan su rumbo, hasta que finalmente la ballena aflojó algo en su huida.
—¡Halar… halar! —gritó Stubb al tripulante de proa; y encarando de vuelta hacia la ballena, todos los tripulantes empezaron a tirar hacia ella mientras la lancha aún seguÃa siendo remolcada.