Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada Mas estos dos arpones están ambos unidos con la estacha, cada uno por su propia cuerda; el objetivo es éste: lanzarlos los dos, si es posible, a la misma ballena, uno instantáneamente después del otro; de manera que si uno se soltara en el inmediato tirón, el otro aún pueda mantener la presa. Es una duplicación de las probabilidades. Aunque muy a menudo sucede que a causa de la convulsa, violenta e instantánea huida de la ballena al recibir el primer hierro, resulta imposible para el arponero, por mucho que sus movimientos sean como el rayo, lanzarle el segundo. Sin embargo, como este segundo hierro ya está unido a la estacha, y la estacha está saliendo a toda velocidad, ese arma ha de ser, por tanto, necesariamente arrojada con anterioridad fuera de la lancha de algún modo y en algún momento; de no ser así, el más terrible de los peligros se cerniría sobre todos los hombres. En tales casos, en consecuencia, se echa al agua; las vueltas adicionales de estacha (mencionadas en el CAPÍTULO anterior)[84] hacen que en la mayoría de las ocasiones esta hazaña sea prudentemente practicable. Pero esta crítica operación no siempre queda desasistida de las más tristes y más nefastas desgracias personales.