Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada
CAPÍTULO LXVII
DESCARNANDO
fue un sábado por la noche, ¡y menudo día del Señor que le siguió! Todos los balleneros son ex officio maestros en no respetar el día del Señor. El marfileño Pequod se convirtió en lo que parecía un matadero; cada marino un jifero. Hubierais pensado que estábamos haciendo una ofrenda de diez mil bueyes rojos a los dioses del mar.