Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada En primer lugar, los enormes aparejos de descarnar, que entre otros pesados objetos comprenden un conjunto de motones (generalmente pintados de verde) que ningún hombre serÃa capaz de levantar… Este enorme racimo de uvas fue izado al tope del mayor y amarrado firmemente al calcés inferior, el punto más fuerte que existe más arriba de la cubierta del barco. El extremo del cabo, similar a una maroma, que recorre todos estos intrincados caminos, fue llevado entonces al molinete, y el enorme motón inferior del aparejo se colgó sobre la ballena; en este motón se amarró el gran gancho del lardo, que pesa alrededor de cien libras. Y ahora, montados en plataformas sobre el costado, Starbuck y Stubb, los oficiales, armados con largas zapas, empezaron a cortar en el cuerpo, justo por encima de la más cercana de las dos aletas laterales, un agujero para insertar el gancho. Hecho esto, se corta una amplia lÃnea semicircular alrededor del agujero, se inserta el gancho, y formando apretado grupo en el molinete, el grueso de la marinerÃa comienza ahora a halar iniciando una fiera canción. Momento en el que instantáneamente el barco se escora a banda; cada perno en él se entiesa, como los clavos de una vieja casa en una helada; tiembla, se estremece, e inclina sus asustados topes al cielo. Más y más se tumba hacia la ballena, mientras cada jadeante impulso del molinete es contestado por un impulso complementario de las olas; hasta que al final se escucha un brusco y alarmante chasquido; en medio de un gran chapoteo, el barco voltea hacia arriba y se aleja de la ballena, y el triunfante aparejo surge a la vista arrastrando tras de sà el extremo semicircular desprendido de la primera tira de lardo. Pues como el lardo envuelve a la ballena exactamente igual que la cáscara a la naranja, se lo pela del cuerpo precisamente como a veces se pela la naranja, en espiral. La tensión mantenida de manera constante por el molinete hace que la ballena voltee una y otra vez en el agua, y mientras tanto el lardo se pela uniformemente en una tira que sigue una lÃnea llamada la «cicatriz», cortada simultáneamente por las zapas de Starbuck y Stubb, los oficiales; y con la misma rapidez con que asà es pelada, y de hecho por ese mismo proceso, constantemente es izada más y más hacia lo alto, hasta que su extremo superior roza el tope del mayor; los hombres del molinete dejan entonces de halar, y durante unos instantes la prodigiosa masa que gotea sangre se balancea de un lado a otro como caÃda del cielo, y todos los presentes deben tener cuidado de esquivarla mientras oscila, pues, si no, podrÃa golpearles en las orejas y lanzarles de cabeza por la borda.