Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada Me parece a mà que aquà podemos ver la rara virtud de una fuerte vitalidad individual, y la rara virtud de las gruesas paredes, y la rara virtud de la espaciosidad interior. ¡Oh, hombre!, ¡admirad y emulad a la ballena! Permaneced vos también caliente entre el hielo. Vivid vos también en este mundo sin pertenecer a él. Estad fresco en el ecuador; mantened vuestra sangre fluida en el polo. Como la gran cúpula de San Pedro, y como la gran ballena, retened, ¡oh, hombre!, una temperatura propia en toda estación.
¡Pero qué fácil y qué inútil enseñar estos refinados asuntos! De entre las erecciones, ¡qué pocas tienen una cúpula como la de San Pedro!; de entre las criaturas, ¡qué pocas son tan enormes como la ballena!